Renfe permitió utilizar escaleras mecánicas «fuera de servicio» durante varios meses en la estación de Atocha

El 28 de enero de 2019, en base a toda la información y pruebas que habíamos recopilado sobre las circunstancias que dieron lugar a la gravísima caída que mi padre sufrió –el 18 de septiembre de 2017– en unas escaleras mecánicas de la estación de Atocha-Cercanías (Madrid), realizamos una RECLAMACIÓN EXTRAJUDICIAL a la Asesoría Jurídica de Renfe, que tres días después contestó mediante un escrito indicando lo siguiente:

«La Dirección General de Viajeros de la sociedad estatal RENFE VIAJEROS, S.A. nos ha trasladado que no consta ningún incumplimiento en la prestación del servicio que le fue facilitado».

Escaleras mecánicas paradas en la estación de Atocha-Cecanías-Renfe

[ Escaleras mecánicas paradas «fuera de servicio» en la estación de Atocha-Cercanías-Renfe (Madrid) de acceso al Andén 1 (Vías 1 y 2) ]

De modo que, el 29 julio de 2019, mi padre –vecino del Puerto de Sagunto (Valencia)– presentó una demanda de Responsabilidad Civil contra Renfe Viajeros en los Juzgados de Sagunto, a la que Renfe contestó negando «todos los hechos alegados de adverso» y solicitando ser absuelta.

AUDIENCIA PREVIA AL JUICIO ENTRE MI PADRE Y RENFE

Aproximadamente un año después, el 6 julio de 2020, tuvo lugar la audiencia previa al juicio en el Juzgado de Primera Instancia Nº 2 de Sagunto, donde el abogado de mi padre solicitó que se enviase Oficio Judicial a Schindler (empresa encargada del mantenimiento de dichas escaleras mecánicas) para que informara sobre determinadas cuestiones relacionadas con las escaleras mecánicas donde mi padre tuvo el accidente.

Al respecto, Schindler envió al Juzgado un informe –fechado el 8 de octubre de 2020– donde corroboraba toda la información que me dieron telefónicamente cuando me puse en contacto con ellos pocos días después de la caída de mi padre, tal y como relato en el libro 35 ESCALONES que publiqué en Amazon a finales de junio de 2020:

«[...] le expliqué que había hablado con varios vigilantes de seguridad de la estación y con varios empleados de Renfe, quienes me habían dicho que las escaleras mecánicas estuvieron cerradas; sin embargo, posteriormente, Renfe las había abierto paradas; pero la información que yo tenía era que Renfe no tenía el visto bueno de la empresa de mantenimiento, que eran ellos (Schindler); por tanto, le pregunté si podía confirmarme esa información.

Ella me dijo que sí; su empresa se encargaba del mantenimiento de esas escaleras mecánicas y, efectivamente, no pasaron un control; en consecuencia, se cerraron para no ser utilizadas; más tarde, Renfe solicitó el visto bueno para abrirlas paradas, pero Schindler no se lo dio, debido a la peligrosidad que tenían; me recalcó, hasta en dos ocasiones, lo peligrosas que eran esas escaleras para los niños.

—Entonces, ¿Renfe está poniendo en peligro a los usuarios? —le pregunté.

—Mira, esto es como si en una comunidad de vecinos el revisor del ascensor dice que para poder usarlo hay que hacer una reparación. Si no se hace y la comunidad sigue utilizándolo, es su responsabilidad —me explicó.»

INFORME DE SCHINDLER SOBRE LAS ESCALERAS MECÁNICAS

En el escrito que Schindler envió al Juzgado informó que el 9 de agosto de 2017 procedieron a paralizar y dejar fuera de servicio todas las escaleras mecánicas (10 en total, incluida por la que se cayó mi padre) que daban acceso desde el vestíbulo de la estación de Atocha-Cercanías a los andenes. La razón de ello fue porque no reunían las debidas condiciones de seguridad, al haber alcanzado el fin de su vida útil. De modo que, Schindler puso vallas de protección en los accesos a dichas escaleras mecánicas impidiendo el acceso a los usuarios, tal y como se puede ver en la siguente imagen que capturé de la noticia «Los usuarios de Cercanías se quejan del cierre "injustificado" de escaleras mecánicas en agosto» publicada por "ELPAIS.com" el 23 de agosto de 2017 y que fue una de las pruebas aportadas en la demanda:

Fotografía de escaleras mecánicas fuera de servicio publicada en una noticia de EL PAÍS.

[ Fuente: Ver noticia de "elpais.com" ]

No obstante, posteriormente Renfe trasladó a Schindler su voluntad de abrir las escaleras al uso peatonalizado de los usuarios, pero Schindler (por escrito, de manera expresa y en varias ocasiones) recomendó en contra del uso y tránsito de las escaleras paradas, porque entendía que no cumplían con los requisitos de seguridad necesarios.

Schindler siempre recomendó que se señalizara que las escaleras estaban fuera de servicio y que no se permitiera a los usuarios utilizarla. Además, aconsejó a Renfe que se bloqueara su acceso a los usuarios (por medio de una barrera o similar) por el riesgo de caída que conllevaban las características constructivas de los peldaños, especialmente para los niños, las personas mayores (como mis padres) y las personas discapacitadas físicamente.

Esto último también corroboraba lo que en Schindler me dijeron telefónicamente:

  • «Las escaleras mecánicas están destinadas a una función en movimiento. En cuanto a su uso manual, no es para ello, por las características de los peldaños y disposición, respecto a la altura, forma de cuchillo, etc.»
  • «Renfe solicitó su uso de forma manual, paradas. Por parte de Schindler se desaconseja, por las dimensiones y características de los peldaños. En concreto, POR LA ALTURA QUE TIENEN

RENFE RETIRÓ LAS VALLAS SIN HABER REPARADO LAS ESCALERAS MECÁNICAS

Sin embargo, a pesar de lo indicado por Schindler, Renfe (dejándolas paradas) quitó las vallas y los carteles donde se indicaba que estaban fuera de servicio, como se puede ver en la siguiente fotografía que hice dos días después de la caída de mi padre y que fue otra de las pruebas que se adjuntaron a la demanda:

Acceso a escaleras mecánicas paradas fuera de servicio en la estación de Atocha-Cercanías (Madrid)

[ Acceso a las escaleras mecánicas para bajar al Andén 1 (Vías 1 y 2) desde el vestíbulo de la estación de Atocha-Cercanías ]

Cuando –varios días previos al juicio que tuvo lugar el 18 de noviembre de 2020– tuve conocimiento del escrito enviado por Schindler al Juzgado, una emoción indescriptible me recorrió todo el cuerpo, ya que ese informe de Schindler ratificaba (tres años después) toda la información que yo tenía al respecto.

Por otra parte, no pude evitar recordar la conversación que mantuve con un supervisor en las Oficinas de Atención al Cliente de Renfe tres días después de la caída de mi padre, es decir el jueves 21 de septiembre de 2017, y que reflejé también en el libro 35 ESCALONES:

«—En este momento hay personal de la estación advirtiendo a las personas que van con maletas sobre la peligrosidad de las escaleras mecánicas paradas y les indican que pueden ir por otras que sí están en funcionamiento. A mis padres, el lunes, nadie los avisó de ello. ¿Por qué? —le pregunté.

La empresa de mantenimiento nos facilitó la apertura de las escaleras. Cuando se cerraron, les solicitamos por escrito el visto bueno para abrirlas paradas, y nos lo dieron, nos dijeron que sí —me contestó.

Me quedé pensando: "¿Esa era su respuesta a mi pregunta?". Me quedé mirándole. Para mí, estaba claro que venía con esa frase ya preparada. Seguramente, era lo que le habían dicho que tenía que decirme. Sin embargo, no estaba respondiendo a mi pregunta. Asimismo, yo me pregunté: "Si era verdad que tenían el visto bueno, o el permiso, para abrirlas paradas, ¿por qué habían puesto a personal avisando de su peligrosidad, con el gasto que eso suponía?"

Él siguió hablándome, me propuso hacer una reclamación por escrito y rellenar el Formulario del Seguro Obligatorio de Accidentes que Renfe tenía concertado con la empresa CASER SEGUROS.

—No tiene por qué ser ahora —me dijo.

Lo escuchaba, pero en mi mente solo había una idea: "Llamar a Schindler", para ver qué me decían, pues quería que me confirmaran o desmintieran lo que los vigilantes de seguridad me habían dicho el día anterior. Además, quería preguntarles si, como acababa de revelarme el supervisor de Renfe –quizá sin darse cuenta– era cierto o no que Renfe había solicitado por escrito el visto bueno para abrir las escaleras mecánicas paradas. Ese era un detalle que, hasta ese momento, yo no me había planteado y, de ser así, también quería preguntar a Schindler, cuál había sido su respuesta.

Por consiguiente, no le rebatí nada al supervisor, ni entré a discutir con él. Tan solo le dije que mi madre ya había rellenado el Formulario de CASER y una Hoja de Reclamaciones a Renfe solicitando el informe de los vigilantes de seguridad, si lo hubiese. Pero, en todo caso, pondríamos una reclamación más adelante. Me despedí del supervisor y me fui.»

Cuando el 11 de noviembre de 2019, Renfe respondió a la demanda de mi padre negando «todos los hechos alegados de adverso» y solicitando ser absuelta, no presentó ningún documento acreditando que hubiesen obtenido el visto de bueno de Schindler para quitar las vallas y dejar a los usuarios transitar por ellas en parado (como me afirmó el supervisor de Renfe), es por ello que el abogado de mi padre solicitó a Schindler (a través del Juzgado) la información relacionada con los informes que tuviese acerca de dicha problemática, ya que, obviamente entendimos que si Renfe no los había presentado sería porque no eran favorables a sus intereses.

ESCALERAS MECÁNICAS «FUERA DE SERVICIO» SIN VALLAS

El siguiente vídeo (entre otros que también aportamos en la demanda) es uno de los que grabé el 20 de septiembre de 2017 en la estación de Atocha-Cercanías, es decir, dos días después de la caída de mi padre, donde se puede ver que Renfe seguía sin impedir a los usuarios transitar por las escaleras mecánicas por las que se cayó. Además, en ningún sitio indicaba que estuvieran "fuera de servicio" y, sin embargo, había multitud de señales (flechas, dibujos de aviones, etc.) encaminando a los usuarios hacia dichas escaleras. Tales señales fueron las que mis padres siguieron para ir a la vía 1, donde tenían previsto tomar un tren para ir a la Terminal 4 del aeropuerto y viajar a Guatemala para pasar varios días de vacaciones. Ellos no sabían que las escaleras mecánicas estuvieran fuera de servicio. Otras personas también estaban transitando por ellas.

[ Vídeo - Señales en la estación de Atocha-Cercanías (Madrid) encaminando a los usuarios hacia escaleras mecánicas paradas «fuera de servicio» ]

[ Ver vídeo de las escaleras mecánicas en Vimeo ]

Por otra parte, en la carta enviada por Renfe (fechada el 3 de octubre de 2017) en respuesta a las dos hojas de reclamaciones que mi madre les había hecho en las Oficinas de Atención al Cliente ubicadas en el vestíbulo de la estación de Atocha-Cercanías, podía leerse:

«Le informamos que las escaleras automáticas a las que se refiere se encuentran fuera de servicio por cuestiones técnicas y de seguridad, en las que Renfe Viajeros está trabajando para solventarlas a la mayor brevedad posible.»

Acerca de ello, en ese momento nos planteamos las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué Renfe las dejó abiertas paradas?
  • ¿Por qué quitó las vallas que inicialmente impedían transitar por ellas, sin antes haberlas reparado?
  • ¿Por qué había dejado todas las señales multicolores (líneas, flechas, aviones) apuntando hacia ellas para ir al aeropuerto?

Nos pareció muy contradictorio que Renfe dijera que las escaleras mecánicas estaban «fuera de servicio» por «seguridad» y, al mismo tiempo, estuviera poniéndonos en peligro a los usuarios, al permitirnos bajar y subir por ellas.

Del mismo modo que cuando –por ejemplo– un ascensor, un puente, un teleférico, etc., quedan fuera de servicio por mantenimiento o reparación, impidiéndose su uso hasta que dicho mantenimiento o reparación tenga lugar, ¿no debería Renfe haber hecho lo mismo con las escaleras mecánicas?

Si esta situación afectó también a otras muchas escaleras mecánicas durante varios meses en diferentes estaciones de trenes de Cercanías de Madrid (Méndez Álvaro, Doce de Octubre, Zarzaquemada, etc.), como pude comprobar en las númerosas noticias que encontré en Internet (véanse al respecto los enlaces referenciados en el libro 35 ESCALONES), ¿cuántos miles de personas fueron puestas en peligro? ¿Cuántas otras caídas de menor o mayor gravedad hubo? ¿Cuánta gente se vio afectada por esta problemática?

JUICIO CELEBRADO EN LOS JUZGADOS DE SAGUNTO

El pasado 18 de noviembre de 2020, en el Juzgado de Primera Instancia Nº 2 de Sagunto se celebró el juicio donde –entre otros testigos– mi madre y yo dimos testimonio.

Al respecto, teniendo en cuenta todo lo que he mencionado en este artículo, así como otras muchas pruebas que presentamos junto a la demanda (como fue un DICTAMEN PERICIAL realizado por una arquitecta y visado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), donde una de sus conlusiones fue «Las escaleras donde sufre la caída el solicitante NO CUMPLEN las condiciones ni requisitos normativos de unas escaleras de uso público estáticas, que es el estado en el que se encuentran las escaleras mecánicas del Andén 1 Vías 1 y 2 de bajada, en el momento de la caída»), consideramos que Renfe fue muy negligente dejando las mencionadas escaleras mecánicas "abiertas" paradas a sabiendas de que estaban «fuera de servicio por cuestiones técnicas y de seguridad» y, por consiguiente –a nuestro entender– tal irresponsabilidad fue la principal causa de la gravísima caída que sufrió mi padre, provocándole un derrame cerebral, la fractura de ambos húmeros y múltiples heridas por todo el cuerpo, necesitando 13 meses de rehabilitación para recuperarse, pero que, aun así, le dejó secuelas para el resto de su vida.

En consecuencia, esperamos que nuestra denuncia prospere y repercuta también (de algún modo) en favor de todas aquellas personas que igualmente se vieron afectadas por dicha problemática, pues, según me dijeron varios vigilantes de seguridad de la estación de Atocha con los que hablé, frecuentemente muchas personas se caían por esas y otras escaleras mecánicas paradas.

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Nunca dejaré de denunciar la gran injusticia sufrida por mi padre en Madrid

Dentro de 10 días –concretamente el 18 de noviembre de 2020– es la fecha señalada para el juicio de mi padre (Vicente) contra Renfe en los Juzgados de Sagunto, por la gravísima caída que sufrió el 18 de septiembre de 2017 en unas escaleras mecánicas de la estación de Atocha (Madrid), es decir, hace 38 largos meses.

Respecto a las múltiples heridas (fractura de ambos húmeros, derrame cerebral, cortes en la cara, etc.) que le provocaron los aproximadamente 35 escalones metálicos contra los que se golpeó, varios meses después, mi madre pintó al óleo el siguiente cuadro:

Cuadro "Múltiples Heridas de Vicente Pes" pintado al óleo por Paqui Rivas.

[Cuadro: «Múltiples Heridas», pintado por Paqui Rivas]

Tanto mi madre como yo –además de otros testigos– estamos citados a declarar en el juicio.

Muchas veces pienso:

«¡Ojalá nada de lo sucedido aquel fatídico día hubiese tenido lugar!»

En tal caso, no hubiese tenido que invertir cientos (incluso me atrevería a decir miles) de horas en investigar y recopilar todas las pruebas que presentamos en la demanda judicial de Responsabilidad Civil contra Renfe Viajeros, en escribir el libro 35 ESCALONES relatando cómo sucedieron los hechos, en consultar a una decena de abogados, en poner en conocimiento de autoridades políticas lo sucedido, en contactar con medios de comunicación para intentar que se hicieran eco de todo ello, en crear –entre otros– los sitios web "www.35escalones.com" o "www.microvoces.com", en pensar, planificar y realizar otras muchas acciones.

Hay quien me ha preguntado:

«Pero Carlos, ¿cuándo vas a parar?»

Al respecto, hoy por hoy, tengo claro cuando será:

«Pararé el día que me muera.»

Ese día podrá ser dentro de 30 años, 10 años, 20 años o cuando sea, pero hasta entonces no pararé de denunciar de todas las formas posibles a mi alcance –como he hecho hasta ahora– la gran injusticia sufrida por mi padre del 18 al 22 de septiembre de 2017 en la estación de Atocha-Cercanías y en el Hospital Fundación Jiménez Díaz (del Grupo Quirónsalud), donde fue llevado en ambulancia tras la caída y fue atendido espantosamente mal, haciéndole pasar más de 90 horas en un box de urgencias, humillándolo y causándole un sufrimiento terrible (a él y a mi madre que le acompañaba). Y por si fuera poco, su Director Médico, en respuesta a una Hoja de Reclamaciones que puso mi madre en el hospital, le envió una carta de respuesta que más que una disculpa hacia mis padres, nos pareció una auténtica tomadura de pelo donde se burlaban de ellos.

Además, durante todo este tiempo transcurrido, no paro de hacerme preguntas como:

«¿A cuántos otros pacientes habrán tratando tan horriblemente mal como a mi padre en dicho hospital (antes y después que a él) y seguirán haciéndolo impunemente a día de hoy?»

«¿Cuántos otros usuarios sufrieron caídas en alguna de las 10 escaleras mecánicas paradas de la estación Atocha-Cercanías que daban acceso a los andenes desde el vestíbulo?, desconociendo que estaban «fuera de servicio por cuestiones técnicas y de seguridad», como la propia Renfe reconoció en la carta que envió a mi madre en respuesta a las Hojas de Reclamaciones que ella les puso, pero Renfe –sin haberlas reparado– retiró las vallas y los carteles donde se indicaba con letras muy grandes que las escaleras estaban fuera de servicio. Dichas vallas habían sido puestas inicialmente por la empresa de mantenimiento (Schindler), impidiendo así la utilización de las escaleras mecánicas, pero –como digo– Renfe las quitó. Si dicha situación duró alrededor de 5 meses, ¿cuántos usuarios se vieron afectados?»

Entre otras muchas, en la siguiente imagen que aportamos a la demanda contra Renfe y capturé de la noticia «Los usuarios de Cercanías se quejan del cierre "injustificado" de escaleras mecánicas en agosto» publicada por "ELPAIS.com" se puede ver cómo eran dichas vallas y carteles que fueron ubicados el 9 de agosto de 2017 impidiéndose el paso a las citadas 10 escaleras mecánicas:

Vallas en escaleras mecánicas fuera de servicio de la estación de Atocha Cercanías.

[Fuente: Ver noticia de "elpais.com"]

En realidad, el cierre de las escaleras sí estaba justificado, dada la peligrosidad que entrañaba su uso, según mi hicieron saber en Schindler cuando contacté con ellos, tal y como cuento en el libro 35 ESCALONES, donde entre otras cosas me dijeron:

«[...] después de miles de horas de funcionamiento, las escaleras se desgastan, por lo que procede realizar alguna actuación sobre ellas para ponerlas en orden, como puede ser cambiar componentes. Mientras esto no se haga, son un problema de seguridad.»

Sin embargo, el día que mi padre tuvo la caída (18 de septiembre de 2017) Renfe había quitado dichas vallas y carteles, sin haber reparado las escaleras y dejándolas paradas. Además, dejó multitud de señales (flechas, líneas blancas y rojas, dibujos de aviones, etc.) encaminando a los usuarios –como fue el caso de mis padres– hacia las escaleras de acceso al andén 1, donde tenían previsto tomar un tren de Cercanías para ir a la Terminal 4 del aeropuerto. En la siguiente imagen, capturada de un vídeo que grabé dos días después de la caída, se pueden ver algunas de dichas señales:

Acceso a escaleras mecánicas en la estación de Atocha-Cercanías de Madrid.

También en la siguiente fotografía que hice ese mismo día, se pueden ver las señales del suelo que siguieron mis padres para ir a la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, tras ser encaminados hacia allí por un empleado de Renfe al que preguntaron en un mostrador del vestíbulo de la estación por dónde tenían que ir para tomar el tren hacia el aeropuerto:

Señales de la estación de Atocha-Cercanías, de Madrid, para ir a la Terminal 4 del aeropuerto.

«¿Quién dio (como me dijo una de las empleadas de la Oficina de Atención al Cliente de Renfe de las estación de Atocha-Cercanías) las "órdenes de arriba" de retirar dichas vallas y dichos carteles, poniendo en peligro la seguridad de miles de usuarios, como fue el caso de mi padre?»

«¿Quién dio en el Hospital Fundación Jiménez Díaz (como un médico de urgencias le dijo a mi hermano) las "órdenes de arriba" para que mi padre fuese tan mal tratado en ese hospital

Pensando en voz alta, me digo:

«La audiencia previa al juicio contra Renfe ya tuvo lugar,

y el juicio también pasará.

Posteriormente...

otros acontecimientos sucederán.»

Además de todo lo que ya he denunciado públicamente, después del juicio continuaré sacando a luz mucha más información, que todavía no he dado a conocer, relacionada con lo sucedido a mi padre y que, mientras viva, nunca dejaré de denunciar.

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Nuevos libros para aprender a programar y crear páginas web

En 2006 publiqué mi primer libro –actualmente agotado– cuyo título era "Empezar de Cero a Programar en Lenguaje C" y creé el sitio web «www.carlospes.com» donde publiqué diversos artículos y tutoriales sobre informática básica, programación, desarrollo web, etc. Hasta la fecha el sitio ha recibido más de 5 millones de visitas.

Logo del sitio web de Carlos Pes.

Posteriormente, en 2014, comencé a desarrollar «www.abrirllave.com», un sitio web de contenidos educativos (teoría, ejemplos, ejercicios resueltos, presentaciones...) de informática (HTML, Java, XSD...) que pudiera ser útil a estudiantes y profesores, donde el número de visitas es muchísimo mayor.

Logo del sitio web de Abrirllave.

En 2017, ya había publicado cuatro libros más, tales como: "36 pasos básicos para desarrollar un sitio web" (2011) o "Lenguajes de marcas y sistemas de gestión de información" (2017).

Ahora bien, en 2020, después de escribir y publicar en Amazon el libro "35 ESCALONES" contando una trágica historia real –que nada tiene que ver con informática, pero que me afectó mucho personalmente– decidí comenzar a publicar, también en Amazon, una colección de libros sobre C, Java, Python, HTML, CSS, JavaScript..., dirigidos a todos aquellos que deseen aprender a programar o crear páginas web sin tener conocimientos previos.

Ahora mismo los estoy editando, por lo que:

¡Muy pronto comenzaré a publicarlos!

Os seguiré informando...

Entrevista en el Podcast de ACERO Y VIDA sobre el libro 35 ESCALONES

En el programa número 100 del Podcast de ACERO Y VIDA del Puerto de Sagunto, me han realizado una entrevista acerca de los motivos que me llevaron a escribir el libro 35 ESCALONES.

Podcast de Acero y Vida con entrevista a Carlos Pes sobre el libro 35 ESCALONES.

La entrevista me la realizó Sherpa (Sherpa Hogan Gómez) y me acompañaron Alberto Rey (Alberto Rey Studio) y Marian García (Marian Creación Literiaria) a quienes estoy muy agradecido.

Espero que os guste a todos los que os animéis a escucharla (a partir del minuto 38) en el siguiente enlace:

Más información sobre el libro en:

Segunda parte del libro 35 ESCALONES en proyecto - MICROVOCES

Tardé casi tres años en escribir el libro "35 ESCALONES" y, tres meses después de publicarlo en Amazon, ya lo habéis adquirido más de 500 personas. Al respecto, mi familia y yo os estamos muy agradecidos por todos los mensajes de ánimo que nos estáis haciendo llegar por diversos medios.

Portada del libro 35 ESCALONES del autor Carlos Pes.

35 ESCALONES - (Versión Kindle) (Tapa blanda)

Después de pensarlo mucho, he encontrado la forma que considero adecuada para enfocar la segunda parte. Por tanto, ya estoy perfilando su estructura y espero que dentro de no mucho tiempo lo termine de escribir. En él voy a sacar a la luz otros muchos hechos lamentables que, por diversas razones, omití relatar en 35 ESCALONES.

Además, tengo el propósito de ayudar a otras personas (con ideas) a dar el paso de denunciar públicamente (de distintas formas) terribles injusticias como la sufrida por mi padre, tales como: creando un blog, escribiendo un libro, difundiendo a través de las redes sociales, etc. Asimismo, en la segunda parte del libro voy a poner ejemplos de personasmicrovocesque para mí han sido un ejemplo a seguir mientras escribía el libro, inspirándome en gran medida.

Para aquellos que queráis conocer los avances que se vayan produciendo en la elaboración de dicho libro, os animo a uniros al Grupo de Microvoces que he creado en Facebook, donde iré informando sobre su evolución:

¡UNIDOS CONTRA LAS INJUSTICIAS SOMOS MÁS FUERTES!

¡Qué se puede hacer cuando sufres una injusticia tremenda!

¿Qué se puede hacer al "abrir los ojos" y darte cuenta de que muchas cosas no son como te las han contado?

¿Qué se puede hacer si ves que los responsables de determinadas injusticias quedan impunes y no les pasa nada?

¿Qué se puede hacer cuando las autoridades (políticos) con responsabilidades no hacen nada ante tales injusticias y los medios de comunicación, sabedores de ello, callan?

Hace ya 3 años que mis padres –vecinos del Puerto de Sagunto– padecieron «Los cinco peores días de sus vidas», del 18 al 22 de septiembre de 2017, por culpa de ciertas personas que dieron "órdenes de arriba" causándoles un sufrimiento inhumano terrible.

Por lo que, para denunciar públicamente los deplorables hechos que tuvieron lugar durante esos días en la Estación de Atocha-Cercanías-Renfe (Madrid) y en el Hospital Fundación Jiménez Díaz (del Grupo Quirónsalud), decidí escribir y publicar el libro titulado "35 ESCALONES" con la esperanza de que ello contribuyera a que algo así no volviera a pasarle a nadie más.

Tan mal trataron a mis padres en dicho hospital que, mi hermano desde Valencia y yo desde Pamplona, tuvimos que ir a Madrid para "rescatarles" del infierno que les hicieron pasar durante más de 90 horas en un box de urgencias y, para todos aquellos que estéis interesados en conocer cómo trascurrieron aquellas interminables horas y qué hicimos mi familia y yo en esa angustiosa situación, he puesto a disposición de todo el mundo –del 18 al 22 de septiembre de este año (2020)– la versión EBOOK GRATIS del libro en Amazon.

Fotografías del libro 35 ESCALONES

El ebook se puede leer en diferentes dispositivos: lectores Kindle, teléfonos móviles (Android, iPhone) y ordenadores (PC, Mac).

Espero que seáis muchos los que tengáis interés en leerlo y, si os parece bien, mi familia y yo os agradeceríamos mucho que compartierais este mensaje con otras personas (amigos, familiares, etc.) que penséis que les pueda interesar también.

¡Muchas gracias!

[ @CarlosPes - Autor del libro "35 ESCALONES" ]

NOTA: el ebook se puede descargar en su ficha de Amazon:

NOTA: tan solo un día después de ofrecerlo gratis, se ha posicionado número #1 en varias categorías de la sección de eBooks Kindle (best sellers) más vendidos.

ebook 35 ESCALONES best seller número #1 en los lisbros más vendidos de Amazon gratis

¡Gracias a todos los que lo estáis descargando!

Grupo de Microvoces en Facebook sobre denuncias, quejas e injusticias

Después del terrible sufrimiento que padecieron mis padres –del 18 al 22 de septiembre de 2017– al ser inhumanamente atendidos en el Hospital Fundación Jiménez Díaz (FJD) del Grupo Quirónsalud (Madrid), tomé la decisión de escribir el libro "35 ESCALONES" para denunciar públicamente cómo transcurrieron las más de 90 horas que le hicieron pasar a mi padre en un box de las urgencias de ese hospital, acompañado por mi madre. Aquellos fueron los peores cinco días de sus vidas, donde vivieron un auténtico infierno.

Para más información sobre el libro, podéis consultar el siguiente enlace:

Posteriormente, se me fueron ocurriendo otras formas de denunciar lo indignante y espantosamente mal que les atendieron en el Hospital FJD, y una de esas formas fue crear el sitio web "Microvoces.com" con la intención de ayudar también a otras personas a dar a conocer sus denuncias o quejas.

Grupo de Microvoces

[Microvoces]

Microvoces es un Directorio de Enlaces de Internet a noticias, vídeos y otros contenidos, sobre denuncias y quejas relacionadas con distintos ámbitos (sanidad, política, justicia...) y, al respecto, he creado un Grupo en Facebook al que estáis invitados todos aquellos que queráis uniros para, igualmente, dar a conocer todo tipo de denuncias, quejas o injusticias.

Para formar parte de dicho grupo, podéis hacer clic en la siguiente dirección web:

¡Saludos!

Juicio contra Renfe por escaleras mecánicas fuera de servicio en Estación de Atocha

Tras ser cambiada por segunda vez, el 18 de noviembre de 2020 es la última fecha señalada para la celebración del juicio entre mi padre y Renfe Viajeros en los Juzgados de Sagunto, y en este artículo explico algunas de las razones que propiciaron llegar hasta esta situación.

CAÍDA EN ESCALERAS MECÁNICAS DE LA ESTACIÓN DE ATOCHA-CERCANÍAS

Mi padre –vecino del Puerto de Sagunto (Valencia)– el lunes 18 de septiembre de 2017 sufrió una gravísima caída en unas escaleras mecánicas de la Estación de Atocha Cercanías (Madrid) cuando estaba bajando hacia el Andén 1 desde el vestíbulo de la estación. Mi madre le acompañaba. En la Vía 1, tenían previsto tomar un tren para ir a la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, puesto que, al día siguiente, iban a viajar en avión a Guatemala, para pasar varios días de vacaciones.

En el momento del accidente, las escaleras mecánicas estaban paradas y los golpes contra los escalones metálicos le provocaron un derrame cerebral, fractura de ambos húmeros –del izquierdo tuvo que ser operado en dos ocasiones– y múltiples heridas por todo el cuerpo (manos, piernas, etc.) especialmente en la cara, donde además recibió 15 puntos en la frente. Necesito 13 largos meses de rehabilitación y, aun así, le quedaron secuelas importantes con las que tendría que convivir el resto de su vida.

RESPUESTA DE RENFE A HOJAS DE RECLAMACIONES

Los días 19 y 22 de septiembre de 2017, mi madre presentó dos Hojas de Reclamaciones en las Oficinas de Atención al Cliente de Renfe situadas en el vestíbulo de la Estación de Atocha Cercanías, a las que Renfe respondió por medio de una carta fechada el 3 de octubre de 2017, donde –entre otras cosas– comunicaba lo siguiente:

«Le informamos que las escaleras automáticas a las que se refiere se encuentran fuera de servicio por cuestiones técnicas y de seguridad, en las que Renfe Viajeros está trabajando para solventarlas a la mayor brevedad posible.»

Nota: véase dicha carta en PDF en el siguiente enlace:

Al respecto, nos pareció muy contradictorio que Renfe dijera que las escaleras mecánicas estaban «fuera de servicio» por «seguridad» y, al mismo tiempo, estuviera poniéndonos en peligro a los usuarios, al permitirnos transitar por ellas.

Nota: véase en el siguiente enlace, algunas de las señales que apuntaban hacia dichas escaleras:

PROBLEMÁTICA CON ESCALERAS MECÁNICAS

Por otra parte, descubrí que la escalera mecánica por la que se cayó mi padre, y todas las del vestíbulo de la Estación de Atocha Cercanías –diez en total– que daban acceso a los cinco andenes de la estación, fueron valladas el 9 de agosto de 2017 y, a finales de ese mes, es decir, más o menos tres semanas después, Renfe retiró las vallas dejando las escaleras paradas. Además, contacté con la empresa de mantenimiento de las escaleras mecánicas (Schindler), donde me comunicaron que todas esas escaleras no pasaron un control, por lo que procedía realizar alguna actuación sobre ellas para ponerlas en orden antes de poderse utilizar, ya que suponían un problema de seguridad. Asimismo, descubrí que tal situación afectaba también a otras estaciones de trenes de Cercanías de Madrid (Méndez Álvaro, Zarzaquemada, etc.).

De modo que, dada la gravedad del asunto –entre otras acciones– el lunes 30 de octubre de 2017, en la página web del Defensor del Pueblo decidí formular una queja que llevaba por título «Problema de Seguridad en Escaleras Mecánicas de Atocha y Otras Estaciones de Madrid» dándole a conocer lo sucedido y solicitándole que hiciera lo que estimara oportuno y estuviera en su mano, para que lo sucedido a mi padre –o algo peor– no volviera a pasarle a nadie más, ya que mi padre podía haber perdido la vida.

Tres meses después, concretamente el martes 6 de febrero de 2018, recibí una comunicación del Defensor del Pueblo donde me transmitió el contenido del informe que –el 29 de diciembre de 2017– el Director del Gabinete de Presidencia de Renfe le había remitido en contestación a la queja que yo había formulado, donde se podía leer:

«En cumplimiento de la normativa sobre protección civil, dadas las características que presenta la infraestructura de la estación de Atocha, y para garantizar la adecuada evacuación de los andenes como salida alternativa, se ha decidido su apertura de uso al viajero, siempre con personal informando de su estado.»

Por tanto deduje que, si lo que venía escrito en el informe que el Director del Gabinete de Presidencia de Renfe le indicó al Defensor del Pueblo era cierto, entonces –implícitamente– la propia Renfe estaba reconociendo que, durante alrededor de 21 días en los que dichas escaleras mecánicas estuvieron cerradas con vallas, incumplió la normativa sobre protección civil.

Por otra parte, acerca de esta cuestión, Renfe omitió decirle al Defensor del Pueblo varios hechos importantes:

  • No le comunicó que las escaleras mecánicas permanecieron valladas aproximadamente tres semanas (desde el 9 de agosto de 2017 hasta finales de ese mes).
  • No le hizo saber que cuando quitó dichas vallas –permitiendo de este modo transitar por ellas a los usuarios– las escaleras mecánicas seguían estando «fuera de servicio», como así se lo había transmitido por carta a mi madre el 3 de octubre de 2017.

DICTAMEN PERICIAL SOBRE LAS ESCALERAS MECÁNICAS

Muchos meses después –en diciembre de 2019– contratamos los servicios de una arquitecta que redactó un «DICTAMEN PERICIAL» sobre las escaleras mecánicas de la Estación de Atocha Cercanías basado en varias normativas: Código Técnico de la Edificación (CTE), Normas Básicas de la Edificación (NBE), etc. Además, el informe fue visado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) y en el apartado de conclusiones se podía leer, entre otras, las siguientes afirmaciones:

  • «Una ESCALERA MECÁNICA en estado FUERA DE SERVICIO (indicado por el fabricante o por los responsables de mantenimiento) NUNCA puede ser utilizada
  • «Una escalera mecánica NUNCA PUEDE SER utilizada como medio de evacuación
  • «Las escaleras donde sufre la caída el solicitante NO CUMPLEN las condiciones ni requisitos normativos de unas escaleras de uso público estáticas, que es el estado en el que se encuentran las escaleras mecánicas del andén 1 vías 1 y 2 de bajada (fotografías adjuntas), en el momento de la caída.»

Hasta finales de junio de 2018, no volvieron a funcionar todas las escaleras de la Estación de Atocha Cercanías. De modo que, teniendo en cuenta las conclusiones de dicho informe, a mi entender Renfe estuvo incumpliendo la normativa durante muchos meses y poniendo en peligro la seguridad de miles de usuarios al no impedirles transitar por escaleras mecánicas que estaban «fuera de servicio por cuestiones técnicas y de seguridad» y al haber decidido «su apertura de uso al viajero» como «salida alternativa» en caso de «evacuación».

Las fotografías que la perita adjuntó al informe sobre las escaleras mecánicas de la Estación de Atocha Cercanías donde mi padre sufrió la caída el 18 de septiembre de 2017 fueron dos de las que yo hice cuando me desplacé a Madrid dos días después y en ellas se puede ver que, a pesar del accidente de mi padre, Renfe nos seguía permitiendo a los usuarios transitar por ellas:

Escaleras mecánicas en estación de Atocha Cercanías Renfe de acceso al andén 1

[Escaleras mecánicas de acceso al andén 1 de la estación de Atocha Cercanías Renfe (Madrid)]

Escaleras mecánicas de acceso al vestíbulo de la estación de Atocha Cercanías Renfe desde el andén 1

[Escaleras mecánicas vistas desde el andén 1]

Si desde un principio –desde el 9 de agosto de 2017– Renfe no dejó las escaleras mecánicas "abiertas" paradas, entendí que fue por los motivos que en Schindler me hicieron saber:

  • «Son escaleras muy antiguas, tienen más de treinta años. No son cualquier tipo de escaleras, ya que tienen mucho tráfico de usuarios. Y después de miles de horas de funcionamiento, las escaleras se desgastan, por lo que procede realizar alguna actuación sobre ellas para ponerlas en orden, como puede ser cambiar componentes. Mientras esto no se haga, son un problema de seguridad
  • «Las escaleras mecánicas están destinadas a una función en movimiento. En cuanto a su uso manual, no es para ello, por las características de los peldaños y disposición, respecto a la altura, forma de cuchillo, etc.»

Para mí era claro que tales circunstancias fueron las razones por las que las escaleras mecánicas quedaron fuera de servicio. ¿Por qué sino iba Renfe a impedir con vallas el tránsito de miles de usuarios por todas esas escaleras?

A mi juicio, si posteriormente Renfe quitó las vallas dejando las escaleras mecánicas "abiertas" paradas, en contra de las indicaciones de Schindler (que era la empresa encargada del mantenimiento de dichas escaleras) y contraviniendo la normativa (según el informe de la perito que contratamos), consideré que Renfe fue muy negligente al poner en peligro la seguridad de miles de personas durante muchos meses y, consecuentemente, a mi modo de ver, tal irresponsabilidad fue la principal causa de la gravísima caída que mi padre sufrió en una de esas escaleras mecánicas que Renfe dejó "abiertas" paradas a sabiendas de que estaban «fuera de servicio por cuestiones técnicas y de seguridad».

INFORME MÉDICO-PERICIAL

Las secuelas que a mi padre le quedaron fueron, sobre todo, cicatrices en diferentes partes del cuerpo y limitación de movilidad en ambos hombros para el resto de su vida. Según el INFORME MÉDICO-PERICIAL que en enero de 2019 le realizó un médico perito al que contratamos, la pérdida de funcionalidad en el hombro derecho fue del 25%, y la del izquierdo del 49%.

DEMANDA CONTRA RENFE VIAJEROS

Medio año más tarde, en concreto el 29 de julio de 2019, el abogado de mi padre –a través de un procurador – presentó en los Juzgados de Sagunto (Valencia) una demanda de Responsabilidad Civil contra Renfe Viajeros S.A.

Un par de meses después, la demanda fue admitida a trámite por la Letrado/a de la Administración de Justicia titular del Juzgado de Primera Instancia Nº 2 de Sagunto.

El 11 de noviembre de 2019, Renfe respondió a la demanda negando «todos los hechos alegados de adverso» y solicitando ser absuelta.

Posteriormente, la Letrado/a de la Administración de Justicia señaló Audiencia Previa para el 28 de enero de 2020.

La demanda se presentó junto a 169 documentos y el anuncio de que antes de la Audiencia Previa se aportaría también el «DICTAMEN PERICIAL» sobre las escaleras mecánicas de la Estación de Atocha, como así se hizo.

Cuatro días antes de la Audiencia Previa, el Juzgado comunicó que dicho acto se había suspendido porque el Juez titular estaba exento de la tramitación de asuntos civiles debido a la instrucción de macrocausas y no se había nombrado a ningún Juez para sustituirlo. Por tanto, el proceso judicial quedaba paralizado indefinidamente mientras no se nombrase a un Juez sustituto.

Cuatro meses después, el 28 de mayo de 2020, decidí poner en Amazon la versión ebook de «35 ESCALONES» en preventa, para su lanzamiento el 25 de junio, donde relato en detalle cómo sucedieron todos los hechos. Al respecto, 15 días antes –el 10 de junio– un medio de comunicación de la Comunidad Valenciana (www.elperiodicodeaqui.com) se hizo eco de ello en la siguiente noticia:

Seis días antes de la fecha planificada para la publicación del libro, el Juzgado comunicó un nuevo señalamiento para la celebración de la Audiencia Previa el 6 de julio de 2020. En dicho evento la Jueza señaló el 17 de septiembre de 2020 para la celebración del juicio. No obstante, dicha fecha fue cambiada al 21 de septiembre y posteriormete al 18 de noviembre de 2020.

Muchas gracias a todos los que nos estáis ayudando a difundir lo que le sucedido a mi padre. Por mi parte, seguiré informando los hechos que vayan aconteciendo y dando a conocer más documentos, fotografías, etc., a través de este blog, en la página web "35escalones.com" y en mis redes sociales:

Saludos.

Humillado y mal tratado en el Hospital Fundación Jiménez Díaz

Dentro de tres semanas, concretamente el 18 de septiembre de 2020, se cumplirán 3 años del ingreso de mi padre en el Hospital Fundación Jiménez Díaz (del Grupo Quirónsalud) en Madrid, donde fue espantosamente atendido durante las más de 90 horas que pasó en un box de urgencias.

Vicente Pes - 35 ESCALONES

Al respecto, muchas veces me hago la siguiente pregunta:

«¿A cuántos otros pacientes habrán tratado –y seguirán tratando a día de hoy– tan mal, en el Hospital Fundación Jiménez Díaz?»

Para mi padre, el trato que recibió fue horrible, indignante, un verdadero infierno, sitiéndose muy mal tratado y humillado. Tenía un derrame cerebral, los dos brazos rotos y múltiples heridas por todo el cuerpo; todo ello producido por la gravísima caída que sufrió en unas escaleras mecánicas de la Estación de Atocha, golpeándose con aproximadamente 35 escalones metálicos al caer.

A continuación, comparto un documento donde relato resumidamente la odisea que vivió en dicho hospital.

90 HORAS EN UN BOX DE URGENCIAS DEL HOSPITAL FJD


NOTICIA RELACIONADA

Audiencia Previa al juicio entre mi padre y Renfe Viajeros en el Palacio de Justicia de Sagunto

Tal y como en el libro "35 ESCALONES" indiqué que estaba previsto, antes de ayer –6 de julio de 2020– se celebró la Audiencia Previa en el Juzgado de Primera Instancia Nº 2 de Sagunto y, dado que no se llegó a ningún acuerdo entre Renfe Viajeros y mi padre, la Jueza señaló el 17 de septiembre de 2020 para la celebración del juicio.

Palacio de Justicia de Sagunto - Juzgados
[PALACIO DE JUSTICIA DE SAGUNTO]

Se da la circunstancia de que un día después de dicha fecha, el 18 de septiembre de 2020, se cumplirán exactamente 3 años de la terrible caída que mi padre sufrió en las escaleras mecánicas de la Estación de Atocha Cercanías-Renfe.

Muchas gracias a todos los que estáis siguiendo el caso y nos estáis apoyando y dando ánimos. Por mi parte, seguiré informando de los acontecimientos futuros y dando a conocer más anexos del libro (documentos, imágenes, enlaces y vídeos).

Nota: la fecha de celebración del juicio contra Renfe fue cambiada al 21 de septiembre de 2020 y posteriormente al 18 de noviembre de 2020.

Por qué escribí el libro 35 ESCALONES relatando unos hechos reales

Moralmente me sentí obligado. Se lo debía a mis padres. Ver el gran sufrimiento que padecieron durante los cinco peores días de sus vidas en Madrid –del 18 al 22 de septiembre de 2017– me llevó a hacerlo.

Además de mi mujer, mi hijo y mi hermano, mis padres son las dos personas que más me han querido, me dieron la educación que tengo y soy como soy (con mis defectos y virtudes) gracias a los valores que me transmitieron desde pequeño. Se podría decir que el libro lo escribí por el amor que siento hacia ellos.

Tan solo un día después de sufrir aquellos horribles días en el Hospital Fundación Jiménez Díaz (del Grupo Quirónsalud) tomé la decisión de escribir el libro para denunciar públicamente lo mal que trataron a mi padre. A diferencia de la manera excelente que fue atendido posteriormente en el Hospital de Sagunto, donde fue trasladado en ambulancia.

En la fotografía que les hice el 26 de septiembre de 2017 por la noche –la muestro posterizada para no herir gravemente la sensibilidad de nadie– se ve a mi madre haciéndole en los brazos unos ejercicios que los traumatólogos del Hospital de Sagunto le explicaron cómo era conveniente hacerle cada cierto tiempo.

Vicente Pes y Paqui Rivas en el Hospital de Sagunto
[Vicente Pes y Paqui Rivas en la habitación 242 del Hospital de Sagunto]

AÑO Y MEDIO PARA ESCRIBIR LA PRIMERA VERSIÓN DEL LIBRO

Escribir el libro no fue nada fácil. Lo hice en diferentes etapas y muchas noches me quedé hasta altas horas de la madrugada tecleando en el ordenador. Además, al relatar determinados hechos –tan solo recordarlos– me emocionaban y me hacían llorar. Para superar esos momentos y avanzar, entre otras cosas, miraba un post-it donde tenía anotadas las siguientes palabras para darme fuerzas y continuar:

Perseverancia, determinación, resiliencia, esfuerzo y sacrificio
[PERSEVERANCIA, DETERMINACIÓN, RESILIENCIA, ESFUERZO Y SACRIFICIO]

Invertí incontables horas en escribirlo, revisarlo, reescribir determinados párrafos para su mejor lectura, documentarlo, etc.

Además, en el libro también explico cómo, de manera fortuita, descubrí la problemática que existía con las escaleras mecánicas de la Estación de Atocha Cercanías Madrid donde mi padre sufrió la gravísima caída y todas las investigaciones que realicé para recopilar las pruebas que permitieron a mi padre demandar judicialmente a Renfe. De hecho, tales investigaciones duraron varios meses. De modo que, conforme iba investigando y haciendo averiguaciones, iba también escribiendo el libro.

El 9 de mayo de 2019 solicité los derechos de propiedad intelectual en el registro Provincial de Navarra y, además de a mis padres y a mi hermano, la primera persona a quien le entregué una copia –junto a otros muchos documentos "pruebas" a los que hago referencia en el libro– fue al abogado de mi padre. El 24 de junio de 2019, el Registro General de la Propiedad Intelectual de Madrid calificó jurídicamente favorable mis derechos de propiedad intelectual sobre la obra.

LOS LECTORES BETA ME AYUDARON MUCHÍSIMO

Este es el sexto libro que escribo. Todos los anteriores eran libros técnicos de informática, programación o posicionamiento en buscadores. Sin embargo el libro 35 ESCALONES es totalmente diferente, ya que se trata de una crónica sobre unos hechos reales que incluye muchos diálogos. De modo que, decidí formarme lo máximo que pude consultando sitios web y blogs en Internet, canales de Youtube, libros, etc., sobre cómo escribir un libro, cómo publicarlo y darlo a conocer. Entre los muchos consejos que seguí, le propuse su lectura a diferentes personas "lectores beta" (amigos, familiares, compañeros del trabajo, etc.) para que me diesen feedback en diferentes aspectos (correcciones, sensaciones, impresiones, etc.). En total fueron 23, a los que estoy muy agradecido –ellos lo saben perfectamente– por haberme ayudado a mejorarlo mucho. En la página web del libro he recopilado algunas de las opiniones que me escribieron a las encuestas que les pasé.

CÓMO DAR A CONOCER EL LIBRO

Desde entonces, además de revisar el libro en numerosas ocasiones, teniendo en cuenta las correcciones, comentarios y opiniones de los lectores beta que me fueron entregando gradualmente en el tiempo durante varios meses, fui planificando cómo darlo a conocer.

Entre las múltiples acciones que realicé, creé el sitio web (www.35escalones.com) con información relacionada con el libro, incluyendo una colección de cuadros relacionada con la caída en la Estación de Atocha y con el Hospital FJD que pintó mi madre. A ella le sirvió de terapia pintarlos, aparte de la ayuda psicológica que necesitó durante varios meses. Por ejemplo, en uno de ellos representó lo que significó para ella y mi padre el traslado en ambulancia desde el Hospital Fundación Jiménez Díaz al Hospital de Sagunto. Para ellos fue como viajar del infierno al cielo.

Cuadro - Traslado en ambulancia desde el Hospital Fundación Jiménez Díaz al Hospital de Sagunto
[CUADRO - Traslado en ambulancia desde el Hospital FJD al Hospital de Sagunto]

Por otro lado, busqué a alguien que pudiera hacer un booktrailer del libro. Con tal fin, el 30 de julio de 2019 por la mañana, contacté vía Messenger con Alberto Rey (director de la productora VEUS Productions del Puerto de Sagunto y especialista en animación stop motion) para comentarle que quería hacer un booktrailer y, esa misma tarde, quedamos para hablar. Casualmente, me dijo que estaba trabajando en un booktrailer que tenía que terminar en septiembre y que luego podría hacer el mío, si a mí me parecía bien. Le dejé una copia del libro para que conociera la historia en detalle y a los pocos días nos volvimos a reunir. Me hizo una propuesta y yo la acepté.

Durante el mes de agosto, estuvimos en contacto comentando y haciendo retoques al storyboard que él había pensado –ya que le di toda libertad para hacerlo– y, el 2 de septiembre de ese año, me comunicó que ya había terminado el booktrailer que estaba realizando y comenzaba a hacer el de 35 ESCALONES.

A lo largo de los 3 meses siguientes me fue informando por WhatsApp de todos los pasos que iba dando, mostrándome fotografías de los escenarios, muñecos, etc. Fue muy emocionante ir viendo, paso a paso, cómo hizo el booktrailer. Y, para mí, el resultado final superó todas mis expectativas iniciales. Aquí podéis verlo:

[Booktrailer de 35 ESCALONES]

Por otra parte, acerca del booktrailer que Alberto estaba haciendo cuando le conocí y hablamos por primera vez, él –y su equipo– el 23 de septiembre de 2019 fueron los ganadores de la sección BOOKTRAILERS en el III Concurso de Cortos y Booktrailers inspirados en los libros de Laura Gallego. En este enlace a Youtube podéis verlo.

PORTADA DEL LIBRO

Hice muchas pruebas hasta que decidí poner una fotografía "posterizada" de mi padre en la portada del libro. En la imagen mi padre llevaba puesto el collarín cervical que le colocaron los sanitarios de la ambulancia que lo llevó al Hospital FJD.

Portada del libro 35 ESCALONES
[Portada del libro 35 ESCALONES]

Quizá, la mayor razón que me llevó a poner esa portada, fue porque no quería engañar al lector, ya que consideré que la historia era bastante dura y no dejaría indiferente a nadie que la leyera. A mí vivirla me afectó tanto que, en un momento dado –el 2 de octubre de 2017– me dio un ataque de ansiedad que me provocó un desfallecimiento (me fui al suelo) y estuve de baja 2 semanas. Después me repuse y, como describo en la segunda parte del libro, realicé todas las acciones a mi alcance para intentar que lo ocurrido a mi padre no pudiera pasarle a nadie más.

OS CEDO LA PALABRA A LOS LECTORES

Estoy muy agradecido a todos aquellos que ya me habéis dicho que queréis leer el libro. Por mi parte, estoy deseando que me hagáis llegar vuestros comentarios y opiniones en este blog, en la ficha del libro en Amazon (Versión Kindle o Tapa Blanda), a través de las redes sociales o donde mejor consideréis.

¡Muchas gracias por leerme y un abrazo!

Concurso de 4 libros de 35 ESCALONES

En el libro "35 ESCALONES" relato unos hechos reales que tristemente afectaron a mi familia, especialmente a mi padre, tras sufrir un gravísimo accidente en unas escaleras mecánicas de la Estación de Atocha (Madrid), quedando malherido.

Para aquellos que estéis interesados en leerlo, el ebook (Versión Kindle) ya está disponible en Amazon, hasta el 25 de junio en "preventa" por solo 0,99€, ya que ese día es la fecha del lanzamiento. Podéis consultar la sinopsis en los siguientes enlaces:


A partir de entonces, se podrá comprar también en papel (tapa blanda). Ahora bien...

¿QUERÉIS GANAR UN EJEMPLAR DEL LIBRO EN PAPEL?

Concurso del libro 35 ESCALONES en Facebook, Youtube, Instagram y Twitter

Para ello, he organizado un concurso al que os animo a participar en cualquiera de las redes sociales que os indico a continuación, con las reglas de participación en cada caso:

En Youtube o en Facebook visualiza el booktrailer y deja un comentario indicando qué es lo que más te gusta del vídeo o por qué querrías leer el libro:

Ver booktrailer en Youtube:


Ver booktrailer en Facebook:


En Twitter escribe un tweet con el hashtag "#35ESCALONES", nombrándome a mí "@carlospes" o al creador del booktrailer "@albertoreyVP" (o a los dos). Por ejemplo:

  • "Me gustaría ganar un libro #35ESCALONES de @carlospes porque…"
  • "El booktrailer #35ESCALONES de @albertoreyVP me ha parecido…"

En Instagram, sigue al creador del booktrailer (@_albertorey_) y deja un comentario en el vídeo:


Otra opción es seguir la cuenta de Instagram de (@35escalones) y hacer lo mismo en:


Podéis participar hasta el domingo 21 de junio de 2020 a las 23:59h (Zona Horaria en España). Cuantos más comentarios hagáis o tweets enviéis, más posibilidades tendréis de ganar un ejemplar del libro.

¿QUIÉNES SERÁN LOS GANADORES?

Aquellos 3 que en Facebook, Youtube o Instagram escribáis los comentarios más "emotivos" o "ingeniosos" relacionados con el argumento del booktrailer, seréis los ganadores (uno por cada red social). Alberto Rey y yo seremos los que decidiremos a quienes premiaros. Igualmente, en Twitter, nombraremos ganador a la persona que escriba el tweet que más nos guste o emocione.

Los ganadores los anunciaré el martes 23 de junio en este artículo y les enviaré el libro a la dirección postal que me proporcionen.

¡Muchas gracias a los que os animéis a participar! Os deseo mucha suerte a todos ;-)

Llegado el día 23 de junio de 2020...

¡ENHORABUENA A LOS PREMIADOS!

En primer lugar, tanto Alberto como yo queremos decir que os estamos muy agradecidos a todos los que habéis participado.

En cuanto a los ganadores del concurso, hemos decidido que sois: Enrique Puente Rubio, Natacha Martínez, Andrea Rooma y Wilfredo Cisneros. Por favor, para indicarme la dirección postal donde queréis que os envíe el ejemplar del libro, escribidme al correo electrónico de la página de contacto de 35 escalones. También voy a intentar contactar con vosotros (de forma privada) en las redes sociales.

¡Espero que os guste el libro!

Tomemos todos conciencia para luchar contra el coronavirus COVID-19

Hoy por hoy –según las estadísticas– estamos viendo cómo, día a día, las cifras de fallecidos por el coronavirus (COVID-19) no paran de crecer vertiginosamente a nivel mundial.

Estadísticas de muertes por coronavirus COVID-19

[Muertes totales por coronavirus a nivel mundial - 19 Marzo 2020]

TOMEMOS CONCIENCIA

En muchos países la situación es muy preocupante y en otros empieza a serlo. Por lo que me parece importantísimo que, cuanto antes, todo el mundo tomemos conciencia de la gravísima situación a la que nos estamos enfrentando y obremos en consecuencia.

DISMINUYAMOS LA PROPAGACIÓN DEL VIRUS

Me parece fundamental que cada persona hagamos todo lo que podamos para intentar reducir lo máximo posible la propagación del contagio del COVID-19 e intentemos concienciar de ello a los que todavía no lo están.

AYUDEMOS A SALVAR VIDAS HUMANAS

Como podemos observar, la propagación por todo el mundo del COVID-19 parece inevitable, pero reduciendo su contagio estaremos ayudando a salvar la vida de muchas personas. Cada minuto, cada hora, cada día que pasa es primordial en este sentido.

Muchísimas personas ya están concienciadas y actuando en consecuencia, pero cuantas más seamos, más vidas salvaremos.

Espero que mi reflexión ayude a que el mayor número de personas posible nos conciencemos de hacer todo lo que esté en nuestras manos para luchar contra el coronavirus.

Por favor, si estás de acuerdo conmigo, difunde este mensaje. Gracias.

Nuevo rumbo y Microvoces

Todos aquellos que me conocéis, sabéis que siempre estoy "haciendo algo" y cada cierto tiempo suelo dar a conocer o hablar de los proyectos educativos relacionados con informática que realizo: libros, tutoriales, sitios web, etc.

Al respecto, cómo habréis observado los que me seguís, hace mucho tiempo que no cuento nada ni en mi blog ni en las redes sociales. La razón de ello es el accidente que sufrió mi padre en la Estación de Atocha Cercanías-Renfe (Madrid), el 18 de septiembre de 2017, al caer por unas escaleras mecánicas y quedar gravemente herido cuando se dirigía junto a mi madre a tomar un tren en dirección a la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Posteriormente, fue horriblemente atendido en el Hospital Fundación Jiménez Díaz (FJD), que fue donde lo trasladaron en ambulancia. Acerca de ello, en su momento, ya escribí el artículo siguiente:

NUEVO RUMBO EN NUESTRAS VIDAS

Lo que sucedió aquellos días –y todo lo que vino después– ha supuesto que la vida de mis padres haya tomado un "nuevo rumbo" y, en consecuencia, los familiares más allegados también nos hemos visto afectados en mayor o menor medida.

En lo que a mí respecta, me afectó muchísimo; prácticamente no hay día que no piense en ello. Aunque ya han pasado dos años y medio, recuerdo perfectamente el sufrimiento que padecimos mis padres, mi hermano y yo en el Hospital FJD; fue deplorable lo mal que atendieron a mi padre.

Jamás podremos olvidar el sufrimiento que padecimos en "los cinco peores días de nuestra vida", del 18 al 22 de septiembre de 2017, en los que el Hospital Fundación Jiménez Díaz mantuvo a mi padre más de noventa horas en un box de urgencias, sin cambiarle las sábanas, sin lavarlo adecuadamente y sin darle medicación para reducir los delirios que padeció.

Así pues, durante todo este tiempo –como no podía ser de otra forma– he volcado mis energías en apoyar a mis padres en todo lo que me ha sido posible. Mi padre tuvo que ser operado en dos ocasiones en el Hospital de Sagunto (Valencia), necesitó trece largos meses de rehabilitación y le han quedado secuelas para el resto de su vida. Mi madre padeció lo indecible y necesitó ayuda psicológica durante más de tres meses.

De hoy en adelante, voy a empezar a dar a conocer diferentes acciones que hemos emprendido. Entre ellas, la creación del sitio web "Microvoces.com", un directorio de enlaces de Internet que pueda también ayudar a otras víctimas a dar a conocer sus denuncias o quejas en diferentes ámbitos: sanidad, justicia, educación, etc. Inicialmente, he incluido 35 Microvoces y, a medida que pase el tiempo, tengo el propósito de ir añadiendo muchas más.

Microvoces

Si te consideras una Microvoz o quieres sugerirme alguna, no dudes en enviarme un email a la dirección de correo de la página de contacto.

BOOKTRAILER DEL LIBRO "35 ESCALONES" EN YOUTUBE

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"35 ESCALONES" es el último libro publicado por Carlos Pes en 2020.

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