Afilando el hacha

Creo que fue en el libro titulado "Déjame que te cuente" de Jorge Bucay donde leí, hace ya bastante tiempo, un cuento sobre dos que competían por cortar un tronco. Si no recuerdo mal, uno de ellos no descansó ni un momento y golpeaba sin cesar con su hacha, mientras que, el segundo sí descansaba y, mientras tanto, afilaba su hacha.

El resultado fue que el primero de ellos perdió, ya que se cansó, se agotó... y el segundo, al retomar fuerzas y mantener su hacha afilada, ganó.

Y no es que yo esté compitiendo, más que conmigo mismo, por añadir nuevos contenidos (ejercicios, artículos, etc.) a mi web. Pero, digamos que, de vez en cuando, es bueno afilar el hacha, y ello significa bajar un poco el ritmo o incluso parar, con la idea de retomar el trabajo con más ímpetu pasado un tiempo (un día, una semana,...).

Actualmente, continuo optimizando mi web CarlosPes.com, pesaba que me llevaría menos tiempo, pero, me doy cuenta de que tardaré más días de los que planifiqué en un principio. Hay días que paso muchas horas delante del ordenador, así que, otros días me dedico a afilar el hacha. Ya me entendéis :)